La creatividad periodística al alcance de todos
Muchas veces me preguntaron por qué el nombre “Legados Periodísticos”. Es simple. Esta colección pretende preservar las enseñanzas que, a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI, nos dejaron grandes editores, redactores, fotógrafos, diseñadores, ilustradores y periodistas que hicieron historia. Sobre todo aquellos que, desde las revistas, con sus aportes cambiaron al periodismo, lo mejoraron, lo modernizaron e hicieron posible la llegada a cada vez más lectores.
Su creatividad y forma de escribir facilitó que los textos introduzcan imágenes en la mente de los lectores. Que la fotografía no sea estática, relate noticias en forma secuencial. Que los perfiles describan a las personas con todos sus atributos y defectos. Que las editoras conviertan a la moda en un escenario de ensueño, en donde las revistas no sólo muestren vestidos sino también cómo hacerlos, cómo usarlos. Y que presenten los cambios de una sociedad que abrazó a una nueva cultura y a una nueva mujer.
Todo esto y mucho más presenta esta colección de libros digitales.
Sobre todo, el valor de las enseñanzas que esos aportes tienen hoy en la era digital, en cómo tratar la forma de escribir en las plataformas, los tiempos, los comienzos, los desarrollos, el impacto.
Pero “Legados Periodísticos” tiene otro objetivo fundamental: hacer que ese patrimonio de conocimientos esté al alcance de todos. Por eso, los libros son de libre acceso y pueden consultarse gratuitamente en la web, sin límites ni barreras geográficas.
La decisión de no cobrar por ellos responde a una convicción: la cultura crece cuando el conocimiento circula. Preservar un legado es importante, pero también lo es transmitirlo, especialmente a estudiantes, docentes y profesionales de habla hispana que pueden encontrar en estas experiencias herramientas para su propia formación y trabajo.
En ese sentido, “Legados Periodísticos” aspira a hacer un pequeño aporte a la cultura de habla hispana: que la posibilidad de acercarse a estos libros no dependa del lugar donde se vive o de la capacidad de comprarlos. Basta tener interés y una conexión a Internet. Porque ampliar el acceso a la cultura es, también, una manera de enriquecerla.
Norberto Angeletti






